viernes, 18 de julio de 2008

GABO LAVERN Y SUS CUENTOS DE HORROR (parte 1 de un set de 5)


La Casa


"Hace demasiado frío... siento que mis manos se congelan"; murmuró temblorosa. A lo lejos se escuchaba el eco infernal de los tic tac y el tic tic... un, dos, tres sin cesar. Llevaban horas sentados junto a la ventana sin haber dicho una palabra.

"¿Y si prendo un cerillo?", preguntó.

"¿Y si se quema la casa?", le contestó Gabo.


El olor a gasolina bajaba por las escaleras y como en la época en que la abuela preparaba pancakes para el desayuno; se esparcía por todas las habitaciones. Era un olor desconocido hasta entonces para los niños que en realidad poco sabían de la vida. Habían llegado adónde la vieja un día después de nacidos y desde entonces no salieron jamás de su recamara. La anciana era atenta la mayoría de las veces; les llevaba el desayuno a la cama, leía cuentos por las mañanas y arropaba sus cuerpos durante el invierno y lo único que les pedía a cambio era  enrollar cuidadosamente el papel que formaba los palitos de un montón de cerillos que tenía regados por toda la casa. Lo hacían por las noches y dormían el día entero. La viejecita decía: "un día, cuando hayan crecido y estén por terminar de enrollarlos todos; los dejaré ir... no será dentro de mucho; son apenas unos setenta y dos mil y para que no se aburran se los iré dando de veinte en veinte..." Lo repetía todas las noches antes de entregarles el trabajo, sonreía un poco, echaba llave al cuarto y se iba al pasillo a escuchar boleros hasta que amanecía.


Gabo era cuarenta y siete segundos más viejo que Andrea y nacidos bajo una luna de julio la noche que más llovió sobre el valle en muchos años, debían sus nombres al disco de boleros que tocaba la anciana la madrugada en que fueron dejados frente a la puerta de la casa. Un acetato de André Gaba; una cantante de los tiempos del régimen militar que desapareció terminada la guerra y cuyas canciones eran la banda sonora de la vida de la vieja señora.


Ambos niños tenían lo suyo y la abuela había sido cuidadosa en dar a cada uno una instrucción adecuada -decía ella. La niña, que tenía el rizo rojo abundante y los ojos del color del campo, memorizó todos y cada uno de los países en un antiguo mapa que la mujer había colgado en la puerta del cuarto. Sabía sus capitales y ríos principales, los límites de sus fronteras, el alcance de sus montañas y la densidad de población que hasta la fecha de elaboración del plano tenían dichas tierras. Su cabeza estaba llena de letras que formaban palabras; ¡era lista la condenada! El vejestorio desde luego, la había enseñado a leer y fue por instrucción de ella que Andrea sabía un poco más del mundo que Gabo. Él por su parte, fue adiestrado para medir y calcular distancias con el perfil de sus dedos; podía definir en centímetros o en pulgadas exactas cualquier objeto que se le pusiera enfrente con simplemente contemplarlo unos instantes. Proyectaba planos y dibujaba en su cabeza artefactos y edificaciones inimaginables e inservibles pero que tenían formas chistosas y cuyos fondos eran aún más complejos que la composición de su trazos. Amaba el color y parecía estimularlo en niveles infames. Era una cosa inexplicable lo que el chamaco llevaba en su cabeza pero la abuela siempre pensó que era una estupidez y que de poco serviría a alguien tener tales habilidades. Su cabello era escaso pero de un brillo envidiable, los ojos los traía pintados como dos grandes océanos y su piel era tan blanca que a menudo lo confundían con el tapiz del cuarto cada que había que darle un baño.


Así pues, los primeros años transcurrieron tranquilos. Lejos estaban de imaginar lo que pasaría la noche en que la anciana salió por primera vez de la casa luego de diez años de trabajo al cuidado de los hermanos.


"¿Recuerdas bien las instrucciones?", preguntó Andrea en voz baja.


"Sí, ...subir las escaleras hasta el desván y entrar en él sin frotar demasiado el piso. Buscar el reloj que marca las siete y tres... son setenta nueve los que hay pero dos no caminan aunque las manecillas se mueven, diez marcan la misma hora pero de los dos que no avanzan uno comenzará a correr en el momento en que se abra, ese contiene la llave pero el otro tiene una vela dentro; la cual espera ser derribada. El piso está cubierto de fósforos."


"Tengo miedo," replicó la niña con dos lagrimas en el ojo derecho.


Para esa hora, la viejecita había atravesado el valle y se encontraba cerca de los límites con las montañas. Creía que una vez cruzada la línea, no habría vuelta atrás y que el tiempo inevitablemente borraría sus recuerdos y podría empezar de nuevo. Tenía tanta vida por delante que se le llenaban los ojos de lagrimas nomás de imaginar las cantinas y hoteles que iba a pisar.


Tras unos minutos de meditación, Andrea se puso de pie y tomando a su hermano de la mano comenzaron a caminar despacio y con cuidado pegados como moscas a las paredes del corredor. Quedaba atrás la ventana por la que entraban los primeros rayos de sol. Al final del túnel se hallaba la escalera. Los cerillos que durante años enrollaron estaban dispersos por todos los suelos y las recamaras que abrían sus puertas de par en par remojadas en combustible. A medida que avanzaban, el tic tac de los relojes se hacía más fuerte y el tic tic un, dos, tres de las gotas de gasolina en el techo un tanto más desesperantes.


Un día antes, la viejita había sido muy especifica a la hora de llevar la cena a la recamara. En esta ocasión en lugar de repetir su recurrente discurso dijo a los hermanos muy conmovedora: "sepan que los he querido mucho todos estos años pero que es hora de que descubran por ustedes mismos lo que eso significa". Les dio un beso en la frente a cada uno y entregó los últimos cerillos sin terminar. En la mañana cuando los niños se disponían a dormir, los llevó al pasillo y recostó junto a la ventana, una vez leído el cuento y con los ojos cerrados. Aurora, que era como la anciana se llamaba; comenzó a sacar los muebles de la casa. No fue una gran faena, la verdad eran puros cuchitriles: sillas aquí y allá, ropa vieja, montones de zapatos, tenedores, montañas de libros y una que otra rata recién muerta o ya en los huesos. La señora tuvo cuidado de no hacer ruido pues quería que los niños descansaran bien. Andaba por las recamaras casi de puntitas preparándolo todo.


Cuando los niños despertaron, la noche había caído y la vieja, vestida como para un día de campo aguardaba junto a la puerta principal de la casa. Al ver que Gabo y Andrea despertaban  alzó su bolso, abrió la puerta y sólo regresó a ver para decirles las instrucciones. Sonrió y abandonó el terreno. Se cagaba de risa mientras caminaba por encima de las plantas que adornaban la entrada y se desvanecían sus carcajadas a través de los plantíos de plátano por los que se abría paso. Los pequeños se regresaron a ver y en la mano de Andrea había un papelito que leía: "es la única llave, ojalá haya tiempo suficiente".


La puerta se abría sólo el tiempo necesario para que una persona pudiera salir y una vez introducida la llave se quedaba dentro unos diez segundos antes de volver a girar para poder abrir; era un mecanismo necio pero eficiente en los tiempos de guerra. Aurora la había adquirido poco después de que sus nietos llegaran, pensó que quizá un día le sería útil tal desperdicio de tiempo así que la instaló como único medio de contacto entre el exterior y la casa. Los niños conocían la historia porque era uno de los tantos artefactos de los que la anciana se enorgullecía enormemente y una vez que empezaba hablar de ello no había quien la parara. Tenía un cuchillo gigante sin filo pero que le servía como manita de rascar, cuatrocientos vasos sin fondo que utilizaba para espiar por la ventana a manera de telescopios, televisores de varios tamaños que sólo sintonizaban estaciones de radio distantes en lenguas completamente desconocidas, espejos que no reflejaban nada sino que más bien iluminaban las habitaciones como celdas solares, un perro con orejas de mono y ojos de rana y un montón de porquerías. "Eran tesoros", decía Aurora en sus delirios.


El tiempo avanzaba y luego de recorrer el pasillo y subir las escaleras, los niños se vieron frente a los cientos de relojes de la abuela. No fue difícil encontrar los que los sacarían de ahí; estaban todos agrupados como en un panteón y marcando la misma hora. Andrea decidió probar suerte con el primero; se moría de miedo pero lo abrió y no halló nada... "Ahora lo intentaré yo," dijo Gabo y se aproximó a uno más que estaba forrado de papel dorado; otra vez nada sucedió. El siguiente era el más grande, tenía los números de colores y las manecillas brillantes. ¿Estaría ahí la llave? Se preguntó la chamaca


Andrea abrió el reloj e hizo no ver nada exclamando; "¡aquí tampoco está!", sin embargo ya la tenía entre sus dedos. Gabo se percató del engaño pero prosiguió con otro reloj, éste era el más pequeño, tuvo que agacharse un poco para verlo de cerca. Mientras tanto la malvada hermana puso la llave en un morralito que llevaba amarrado a la falda. El niño estiró la mano y antes de abrir la puertita del diminuto tic tac sintió el calor... ¡Era la vela! De inmediato pensó y se incorporó diciendo: "agáchate tú, tus manos son más pequeñas y mis dedos demasiado torpes."


La niña aunque sospechosa del cambio repentino supuso que había lógica en las palabras de su hermano. Notó además que el reloj que seguía desprendía un olor a madera quemada. Era confuso el desfile de artimañas que cruzaban por su cabeza en ese momento pero teniendo ella la llave en su poder vio su oportunidad de huir sola luego de abrir el diminuto reloj que más bien parecía de juguete. Fueron segundos en que las mentes de ambos niños viajaron a toda velocidad.


Se inclinó Andrea y en un mismo jalón abrió el relojito, Gabo tomó el morral, cayó la vela, Gabo corrió, el piso se encendió, Andrea gritó, Gabo corrió, se encendió el desván, ella se quemó, corrió el pasillo en llamas, Gabo metió la llave, el pasillo estalló, se abrió la puerta, Andrea cayó y comenzó a dar vueltas, Gabo salió, la casa prendió, ella gritaba, Gabo entre la yerba saltando y la casa se quemó. Se veía hermosa en llamas. Haciéndose una con el sol de la mañana que se asomaba entre los cerros.


Gabo sentado contemplaba el paisaje. Su mente calculaba en dedos la distancia que había entre la montaña más alta y la llama más grande que salía de la casa. Imaginaba cuánto tiempo le tomaría llegar a esa cima y si para cuando estuviera ahí aún podría ver la casita en su hoguera. Miraba los sembradíos y calculaba y calculaba. Andrea seguía gritando pero él se preguntaba: "¿en qué dirección habré de caminar? Se quedó ahí pensando hasta que la casa se volvió un montón de escombros y su hermana dejó de chillar. Entonces se puso de pie y a unos metros encontró una canasta llena de pancakes con una nota adherida que decía: "ya sabía yo que eras más listo que ella, quizá un día descubras porque hicimos esto... come... te falta mucho por recorrer antes de llegar." Gabo imaginó un camino entre el plantío de plátanos y comenzó a caminar...

miércoles, 18 de junio de 2008

mira la vida

es 18 de junio de 1998; faltan poco más de 10 años para conocernos y mira todo el daño que ya me has hecho... me pregunto si el amor que un día viviremos fue real... lo es?

hace unos días di mi primer beso, bueno... me lo dieron jaja, fue en ese parque donde se organizaban las luchitas en la secu, mmm... cuando tenía como 12 y aún no imagino donde estoy más de una década después... qué habrá sido? la vi hace unos 4 años y por casualidad en esa plaza comercial adónde solíamos irnos de pinta jeje

...

la semana que viene creo que voy a escuchar una canción que se llama "de mis pasos", no sé quien la cante pero ya me gusta mucho, bueno... normal normal... ahora que me acuerdo, hace unos días escribí un poema que se llama "nada es igual sin ti" jajajaja está horrible pero nunca había escrito algo... mmm, quisiera estudiar piano pero papá no quiere, dice que de chico yo quería ser doctor pero ya no quiero... mmmm... hoy en día están de moda las computadoras; tal vez estudie computación. a los trece años la verdad no sé mucho. gabriela ya no me habla por cierto... todavía me importa?

...

he escrito algo nuevo... la tonada es demencial (esa palabra existe?)... suena como a un bosque completamente en silencio... me gusta mucho y ya pronto comienzo mis clases de piano creo que no es tan tarde... hice una canción que se llama "vespertina" y que habla de las cosillas que podríamos hacer si el día fuera la noche ja pero como en un mundo paralelo solo para dos... todos durmiendo mientras nosotros vivimos...      luego la pongo, mientras está este pedacito:

Sin esperarlo

Llega de repente

Inestabilidad

Me crea confusión

Parece diferente

Y siento devenir

Quizá la pase bien

Debilo prevenir

Tal vez no seas tú

Me puedo arrepentir


se llama "sin esperarlo".

...

me siento impaciente

...

estoy emocionado, quisiera llorar

...

quizá un día, cuando tenga 23; deje de tenerle tanto miedo a la vida...
espero entonces conocerte y sentir bonito
aunque por momentos quisiera nunca te fuera a conocer,
sé sin embargo que te encontré porque me vas a estar esperando estos diez años...
por favor llega.

mira la vida...NO HAY VUELTA ATRÁS Y EL FUTURO, el futuro no existe. somos hoy.

sábado, 17 de mayo de 2008

WЯITE ME A SYMPHONY...

el 16 de octubre de 2007, mientrás sentado esperaba en Reforma la tarde pasar... escribí en una servilleta manchada de catsup:

"
do we come from different planets?
or do we live in distant cities?
anyway... anyway...
i don't know how to make undestand

so write me a symphony
make it sound dazzling
sing it don't leave me
make it sound happy
sing it just hold me
oh write us a symphony
"

(un piano no podía dejar de sonar en mi cabeza...iba y venía una y otra vez)

así pues, y luego de una serie de conversaciones desaofortunadas y eventos demenciales; decidí que mi nueva colección de canciones que sólo yo sé se llamaría "write me a symphony"...todo había comenzado el día que fuí a ver "el cielo dividido" con mi amiga Sonia y escribí en mi diario lo siguiente...

"Hoy quiero oírTE invito a verME mostraré invisible...eres el cielo y tengo miedo; cuando la noche inevitable nos separé..."

pero siempre olvido las melodías y entre esto y lo otro me quedo sordo...mas hace unos días mientrás chateaba con el Kin en el msn recordé la tonada y por fin la vi terminada:

EL VIENTO Y EL CIELO
Somos el cielo
Pierdo el sentido
Y me da miedo
Cuando la noche
Inevitable
Nos separe
Nos miente

Eres silencio
Tomas mis manos
Hoy quiero oír
Te invito a ver
Me mostraré
Invisible
Y descalzo

Somos el viento
Tengo la fuerza
Para llevarte
Llevame lejos
Donde nadie
Te alcance
Donde alguien
No pueda...
Una escalera
Somos la lluvia
Somos un ciclo
Y ando corriendo
Siempre en contra del tiempo

Llego a la casa
Te busco
En la pantalla
La tele falla
y en un papel
Con eléctrica carga
Quedan tus fotos
Las palabras impresas
Sol
Somos
Inseparables

Somos el viento
Tengo la fuerza
Para llevarte
Llevame lejos
Donde nadie
Te alcance
Donde alguien
No pueda...
Una escalera
Somos la lluvia
Somos un ciclo
Y ando corriendo
Siempre en contra del tiempo

Siempre buscando
Respuestas
Y a cada una;
Preguntas necias
Tantos lugares
Parte de un ciclo
El viento lleva
El cielo es negro

Somos el viento
Tengo la fuerza
Para llevarte
Llevame lejos
Donde nadie
Te alcance
Donde alguien
No pueda...
Una escalera
Somos la lluvia
Somos un ciclo
Y ando corriendo
Siempre en contra del tiempo

Tengo la fuerza
Somos la lluvia
Llevarte lejos
Siempre en contra del tiempo


...ya sé que es lo más cursi pero así siento y no hay nada que yo pueda hacer para remediarlo!

á.

martes, 11 de marzo de 2008

El sueño... volumen 2

Tenía tantas ganas de que fueras real que te dibujé en mi cuerpo como si fueras uno más de sus miembros... te sentí tan cerca de mí que cual carne te hice uno de mis elementos... y fue tanto y tan poco... o poco tanto en tiempo tanto como nada en un nodo y todo en un nada que ya no sé si faltas o es célula muerta que carga la espalda...

Músculo que bombea de un extremo a otro... torrente sanguíneo transporte de vitaminas... huesos de médula sostén de armadura... masa y perfil... aparato de la vida... no tú... tú eres el sueño víctima de insomnios injustificados y necia resistencia al paso de lo mundano... vana esperanza de anhelos terminados en sexo homogéneo...

Hoy despierto... ya pronto despierto.

martes, 8 de enero de 2008

La Cosas Bien Claras

Sí, parece ser que “vamos por buen camino” y que “comenzamos este nuevo año 2008 con grandes retos y nuevas oportunidades para México;” o al menos eso dijo el presidente Felipe Calderón la noche de ayer cuando interrumpió la señal de todos los canales de televisión abierta para felicitarnos por este nuevo comienzo. “Como todo acuerdo de esta naturaleza presenta retos y oportunidades, pero en general ha sido benéfico para los mexicanos porque ha permitido que nosotros como consumidores podamos contar con más productos de mayor calidad y a mejores precios, que al mismo tiempo, ha permitido exportar más productos mexicanos…” puntualizó refiriéndose a la entrada en vigor del no cobro de aranceles al frijol, maíz y caña de azúcar provenientes de los Estados Unidos que como parte de los “beneficios” que la modernida’ y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte dejan hoy al campo mexicano más vulnerable que nunca.

Y apropósito de campos… los frentes campesinos que se oponen a este avance “significativo” de las oportunidades de producción y exportación del maíz que ha anunciado Calderón, son los mismos que han demando a la Secretaría de Gobernación retirar los spots de radio y televisión en los que Lorena Ochoa dice sentirse orgullosa del campo mexicano y en los cuales se les compara con los campos de golf en los que la tenista jalisciense gana millones de dólares jugando. Vaya que si era un insulto dicha comparación y que no hizo otra cosa más que dejar muy mal parada a la tenista mexicana pues a la gente de comunicación al interior de la SAGARPA se olvidó del objetivo fundamental de su empleo: informar. Pues a nadie importa si a Lorena le causa orgullo o no la agricultura del país pues -en teoría- todos nos sentimos orgullosos de nuestros jornaleros mexicanos. Más bien sería interesante saber si ella sabe que frutos son producidos en nuestro país y si está de acuerdo con la situación por la que ahora atraviesa. Así podría quizás apoyar y fomentar el desarrollo de nuestra tierra. Poca cosa.

Pero el panorama del país no se reduce sólo al incremento en los precios de la gasolina y de la mayoría de los productos de la canasta básica, o a los disturbios que protagoniza la estatua hueca del expresidente Fox en Veracruz, y que decir de las fuertes heladas o el inminente y desalentador pronostico de recesión para este año en Estados Unidos y que claro nos va a pegar, o qué tal la destitución de las cabezas altas en la CONADE, el nuevo consejero del IFE o la famosa cuesta de enero. ¡No! Hay más… y es que la mañana de este lunes, nuestro país despertó sin una voz.

No precisamente la de algún cantante extraído de cualquier reality show –el que se les ocurra, tampoco la de algún presentador de notitas de ocasión o de “todo lo que quieres saber de tus artistas favoritos”… no, se trata de un rapto del que no nos repondremos jamás, de una represión de nuestra libertad de elegir lo que queremos saber: la censura de una voz en pro de la pluralidad, con profundo respeto por el ejercicio periodístico y con una responsabilidad social por la información que ya soñarían tener esos comunicadores que fueron a hacer su teatro a la Cámara de Senadores allá en septiembre del año pasado, cuando Carmen dijo precisamente en su columna del Reforma: “no comparto en modo alguno la idea de que esta reforma constitucional ponga en riesgo ni mi libertad ni la de ningún ciudadano de este país para expresar opiniones de ningún tipo” y que significó para televisa la gota que derramó el vaso ya de por si medio lleno y que sentenció a la periodista que desde hacía cinco años llevaba la batuta del noticiero más escuchado en la zona metropolitana de la Ciudad de México: “Hoy por hoy” a través de la frecuencia de WRadio (filial de Televisa Radio).

Y no es de extrañar que la salida de Aristegui cause revuelo pues simplemente resulta incongruente que una empresa la cual se hacía de un prestigio gracias a la periodista y que obtenía grandes ganancias del raiting generado por la emisión que ésta precedía haya decido no renovar su contrato debido a que -en palabras de la misma organización; “no hubo posibilidad de incorporarla a un nuevo modelo editorial en México basado en el trabajo de equipo y el derecho a la información plural…” a lo que Carmen afirmó no ser compatible con dicho modelo debido a los ideales que ella ha defendido desde siempre: los de la objetividad. “Se trata de un ajuste de cuentas” señala Denise Dresser y coincide Lorenzo Meyer; al hacerse evidente la incomodidad generada al interior de Televisa por sus constantes críticas y desacuerdos primero con la extinta Ley Televisa y luego con la referente a la reforma electoral. Hechos que provocaron inicialmente la suspensión del programa de Carmen por SKY en octubre de 2006 debido a “fallas técnicas”, mismas que fueron imposibles de reparar y que éste inicio de año la dejan fuera de la radio.

Por otro lado, se vislumbra la idea de que la decisión de finiquitar a la entrevistadora de CNN En Español ha venido directamente de los Pinos pues se volvió una piedra en el zapato para la presidencia luego de que durante el proceso electoral de 2006 comprobara la existencia de nexos entre la empresa Hildebrando (propiedad del cuñado de Calderón) y el IFE; que pudieran haberse prestado para un posible fraude electoral. Sin olvidar los incidentes relacionados con el Cardenal Norberto Rivera y los escándalos de pederastia al interior de la iglesia católica, o cómo olvidar la denuncia de la anciana que fue violada por integrantes del ejercito mexicano y que son según Calderon “motivo de orgullo” y razón de tranquilidad para la seguridad de la nación. Llaman también la atención las reflexiones de Dresser respecto al ambiente de intolerancia y censura de comunicadores por parte de la presidencia y que nos dejan en medio de una incertidumbre irresistible. Por supuesto que estas suposiciones sólo se verán confirmadas si ningún otro medio radiofónico se atreve a brindar un espacio a Carmen Aristegui para continuar su labor informativa y quien por ahora ha quedado fuera del alcance de las masas populares que tendrán que pagar por leerla en el periódico Reforma o por verla en la cadena estadounidense de noticias CNN. No hay más.

Así pues, empezamos este año con muchos retos y cuentas por saldar. Las cosas quedan bien claras; en este país el acceso a la información es un mal sueño, una utopía. Que razón tenía Bretón cuando dijo que México era surrealista. No queda de otra que prepararnos para lo que se avecina y hacer por no quedarnos en los planos terceros y escenarios paupérrimos de “información” de los medios masivos y sus inyecciones de tranquilizante. Lo ocurrido a esta mujer es indignante y el cinismo de nuestro presidente al vernos de frente para decir “felicidades” son una burla. Mucho me temo que un día de estos no nos vamos a morir de hambre en nuestras trincheras sino de ceguera o sordera asistida... lo que sea. No olvidar que “sin maíz no hay país… y sin frijol tampoco pero sin información menos.”

lunes, 5 de noviembre de 2007

Cuentos del Bosque (1)

Cuentitos que escribí el año pasado..... ¿es necesaria una moraleja? Acá el primero...

Pastel de Amor

“Te comerás a tus padres,” dijo la pequeña del vestido rosa mientras con un cuchillito cortaba en delicadas rebanadas los ojos y los dedos de los papás de Juan. La mesita entera estaba manchada de sangre y la chamaca hipnotizada no paraba de sonreír. Estaba segura que ésta vez había hecho bien las cosas y que todo mundo vería con buenos ojos su jueguito de amor.
Un día antes, sentados en el jardín de la casa, Juan y Ana encontraron enterrado entre la hierba, el viejo libro de recetas de la abuela. Estaba forrado de terciopelo rojo y decía en letras doradas “El Libro del Amor.”
La niña tenía un amor loco por su primito, lo observaba todo el día y se deshacía en detalles con el fin de complacerlo en todo lo que éste le solicitaba. Lastima que Ana era tonta y todo le salía mal.
“Abre el libro,” dijo Juanito con una voz tierna. Con la voz dulce que lo caracterizaba y a sabiendas de que la niña lo amaba.
Ella no vaciló en obedecer y lo abrió justo en una de sus paginas centrales, la cual leía “receta para el amor eterno.”
Juan que era dos años más grande que ella comenzó a leer las instrucciones de la receta. “Ésta es la receta para preparar un pastel de amor” decía el libro. “Deberás conseguir todo el corazón que puedas y ponerlo en la preparación del pastel, mismo que darás a comer a la persona amada.”
“¿Corazón?” Preguntó Ana y la cara de Juan se volvió malvada.
“Sí.” Replicó éste y agregó; “hazme éste pastel que así siempre te querré.”
La niña se puso de pie y corrió hacia su recamara toda excitada y envuelta en dudas que le atornillaban la cabeza. Pensaba… “corazón, un corazón, o mejor dos.”
Esa noche cuando ya todos dormían en la casa, se paró la sigilosa como una rata, bajó a la cocina y sacó de un cajón unas tijeras para cortar carne y un gran tenedor de plata. Subió las escaleras que conducían a los dormitorios y entró a la recamara de sus tíos.
Le cortó una mano a su tía y le enterró el tenedor en un ojo a su tío. Ambos corrían desesperados por el pasillo quejándose de dolor. Pero estaban tan eufóricos que no se dieron cuenta cuando el pasillo se les acabó, resbalaron por las escaleras y de tan fuerte golpe que se dieron, al caer se murieron los dos.
Anita muy contenta los arrastró hasta la mesa, que estaba al final de la cocina y los comenzó a picar. Una vez en los platos y mezclados con la masa, azúcar y un poco sal, metió al horno los corazones rellenos y entonces un rico pastel se olió.
Ya era de mañana y Juan bajó guiado por aquel dulce olor. Cuando entró a la cocina y vio la sangre y tal desastre pensó; “Dios, Anita mató a papá y mamá.” Era un niño malo per evitó reír. Al ver a la niña tan sonriente en la mesa con aquel pastel, no hizo más que decir: “Ay Ana, así nunca te voy a querer, que el pastel se hace con corazón y no de corazón.”
La escuincla nomás se rió.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Poesía para un León (en resumen 3)

Un poco más de aquello que escribí después que nuestro cuento de hadas se borró..

Resplandor de Esperanza
Bailando…
En enredaderas y espinas
Buscando por una armadura de hierro
Para reforzar mi corazón
Y protegerlo de ti

Caminando…
A través de las más oscuras tierras
Tratando de no despertar
A la bestia en los arbustos
Camino de puntitas buscando el brillo

Pues estoy perdido
Y ya no me puedo encontrar

Tuyo es éste bosque
Pero ahora, salgo a cazar
Del crepúsculo al amanecer
Resplandor de amor
Tú eres mi prisión
Y te has devorado
Resplandor de esperanza
Así que ahora, salgo a cazar
Del crepúsculo al amanecer

Pues estoy perdido
Y ya no me puedo encontrar

Pues estoy perdido
Y ya no me puedo encontrar

Resplandor de amor…

Dazzle of Hope
Dancing…
In creepers and thorns
Seeking for an iron armour
To reinforce my heart
And protect it from you

Walking…
Thru the darkest lands
Trying not to wake up
The beast in shrubs
I tiptoe looking for shine

For I am lost
And I can’t find myself anymore

Thine is this forest
But now, I go hunting
From twilight to sunrise
Dazzle of love
You are my prison
And you’ve devoured
Dazzle of hope
So now, I go hunting
From twilight to sunrise

For I am lost
And I can’t find myself anymore

For I am lost
And I can’t find myself anymore

Dazzle of love…

La Calma antes de la Tormenta
Si esperas por el momento justo
Éste llegará y
Si de repente me vuelvo demasiado impaciente
Es por ti, así que
Desata los nudos de mis manos
Aférrate a mi y
Aventémonos contra el viento
Despliega tus alas y
Démosle rienda suelta a nuestros sentimientos
Antes de que la tormenta venga y
Rompa la calma…

Una chispa en la oscuridad
Seré por nosotros
Una fortaleza de voluntad
Será él por mi

Fuegos artificiales en el cielo
Y la lluvia
Cae sobre mi rostro…
-Le amo,
Pero sólo si estás aquí
Para sorber el miedo de mis labios
Y quedarte…
Hasta que la calma antes de la tormenta
Vuelva..

The Lull before the Storm
If you wait for the right moment
It’ll come and
If I suddenly come too impatient
It is for you, so
Untie the knots from my hands
Hold on to me and let’s
Dash out against wind
Unfold your wings and
Unleash our feelings
Before the storm comes and
Break the lull…

A spark in the dark
Will I be for us
A fortress of will
Will he be for me

Fireworks in the sky
And the rain
Drops on my face…
-I love it,
But only if you’re here
To slurp the dread from my lips
And stay…
Till the lull before the storm
Come back…

Luces de La Habana
Volteó a mi
Y sonrió
La generosidad es grande
Pero las luces de la noche son más brillantes
Como cientas de espigas doradas
Y yo, yo me siento solo
La culpa es enorme
La generosidad es grande
Pero las Luces de La Habana
Me cegaron
Esconden el anhelo de amor
Esconden lo peor de nosotros mismos
Perdóname…

Havana Lights
He turned to me
And smiled
Generosity is big
But night lights are brighter
As hundreds of golden spikes
And I, I feel lone
The guilty is huge
Generosity is big
But Havana lights
Blinded me
They hide the yearning for love
They hide the worst of ourselves
Forgive me…