La luna entera sobre la ciudad... una ciudad como pocas y con estrellas muchas pero como nunca ésta noche... y siento... que siento y pienso que no sé nada de ti pero quiero... tengo miedo y me ausento... ¿dónde empezar? Éstos árboles que cercan la habitación en que te encuentro me hablan, hablan de cosas que podríamos no ser; ser así y decir en silencio sí... te veo y tu sonrisa... tu sonrisa que no cabe en mis ojos, que me prende el rostro y se hace una con el negro y aliento suave; invitación del amor... tengo la dulce certeza de que impensables sorpresas me aguardan; tú... tal vez, yo... yo no advierto...
Me siento impaciente, te miro incontenible y sufro... a cada instante te veo y sufro... en la esperanza y el nervio que provocas con un simple desplegar de tu pestañas... y que jardín más bello abrazan... que bosque tan verde les da morada... deseo besarte y simple y comunal suena mi anhelo: quiero besarte... porque tu boca me empuja, me nutre, me calma y abrasa... que infame es morir por amor y que absolutamente inmoral hacerlo por poco menos... acaba de una vez con esto... tu mano en mi sexo, el sexo... tú contra mi y yo... yo no advierto...
Tal vez eres tú...
en reforma...
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domingo, 28 de octubre de 2007
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